¿fumar ayuda a bajar de peso?

La consulta sobre sí fumar ayuda a bajar de peso ha estado en el tapete desde hace décadas, aumentada por el poder de la Internet y las múltiples consultas que en ella se hacen. Es común leer notas en importantes medios periodísticos consultando a especialistas en el área brindar opiniones. Pero todas ellas están encontradas.

Lo cierto es que el tabaquismo sí puede ser un coadyuvante en la pérdida de peso, pero en primer lugar como un efecto secundario de los propios efectos nocivos del tabaco y desde otro punto, el desinterés que tenga la persona en ocuparse de tener una alimentación balanceada que se equipare o supere a la cantidad de cigarrillos que se fuma al día.

También se ocurre que el metabolismo de la persona puede o no reducirse con el tabaco así como puede o no reducirse –y mucho menos mantenerse- con una dieta programada por un nutricionista más el ejercicio. Por eso no es extraño ver a personas obesas fumar y no notarse disminución de peso.

Quizá de esas premisas es que se afianzan los investigadores para asegurar que el fumar no reduce el peso. Más es evidente que todo esto es relativo a la: intensidad, economía, interés, metabolismo de la persona, por lo cual el fumar ayuda a bajar de peso si la suma o mayor incidencia de uno de esos factores, prevalece en la persona.

Fumar ayuda a bajar de peso

Fumar ayuda a bajar de peso

Sí, lo hace, pero en base a los puntos anteriores. Y no es una estrategia recomendable, de hecho es parte del ciclo de quienes son ya fumadores natos. Muchos de ellos también asisten a los gimnasios y mantienen una estructura músculo – esquelética bastante bien trabaja, pero no están lejos de las consecuencias directas del fumar cigarrillos.

Los que usan ello para reducir de peso para situaciones clave como: Navidad, graduaciones, bodas, eventos especiales o simplemente hacer que una prenda les quede o mejorar su aspecto que no le sienta con la obesidad, lo hacen de manera puntual con el uso del maskking que resulta muchísimo menos afectante para la salud –casi nada- y es buen acompañante para las rutina de ejercicio y dietas en pro de lograr el peso esperado.

De resto, los cigarrillos y tabacos tradicionales inciden a manera de ruleta o azar en la pérdida de peso, cuando uno o varios de los siguientes factores ya descritos hacen su aparición, de la siguiente forma:

Intensidad: Todo se basa en cuántos cigarrillos o tabacos al día la persona se fuma. Porque si bien el área laboral les puede ayudar a refrenarse, también podrían querer “ponerse al día” cuando estén en sus horas de descanso, en casa, fines de semana y vacaciones. En este caso, fumar ayuda a bajar de peso, pero no se sabe cuánto, cuándo y el por qué lo hace, porque inhibe, porque reduce grasas ante la menos ingesta de alimentos gracias a la reducción del apetito por la activación de un determinado grupo de neuronas o porque está causando un daño directo o colateral.

Economía: Cuántos y cuáles cigarrillos puede costearse y cuál es su nivel de interés de aportar primero a las necesidades básicas antes de esta compra. Si tiene dinero suficiente, pues podríamos entenderlo como otra forma en que el fumar ayuda a bajar de peso, porque el fumador se afinca en los cigarros y no en lo necesario.

Interés: Qué le mueve a usar la premisa o idea de fumar ayuda a bajar de peso, para qué esta alternativa y quién se la inculcó. Sería como un Plan D cuando otros han fallado.

Metabolismo: Si los niveles de grasa muscular se unen a un problema glandular, difícilmente el fumar ayuda a bajar de peso en este caso; sólo crea esa sensación por el autoconvencimiento, pero no sería más que el gusto por hacerlo. Si es este su caso, pues el maskking o vaporizador se serviría de alternativa coherente para proseguir sin mayores consecuencias. Lo del peso, pues con atención médica especializada es que se va a resolver.

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